I’m going to speak in English because that is the language of business
El presidente Chirac abandona una sala de reuniones de la Unión Europea porque oyó las palabras del título a uno de los empresarios más importantes de Francia.
¿Ayuda esta postura que una lengua perviva y mantenga su importancia? ¿O este enfado de Chirac muestra solamente un canto de cisne de una lengua que fue, pero que ya no es tan importante? Francia y su cultura y la nación francesa está recibiendo últimamente muchos varapalos en su orgullo.
El presidente francés había puesto mucho empeño en la Unión Europea, pero hace poco ha visto que sus propios compatriotas no le siguen, por ejemplo, el reciente rechazo de la constitución europea. Ante esta situación todavía no se ha visto ninguna idea brillante para superar la situación.
El convulso verano que han sufrido las ciudades francesas, también hacen pensar que Francia es un país con un patio interior no demasiado tranquilo y habitado por vecinos que se lleven bien. La casi única respuesta ante este problema ha sido la policial.
Ahora los estudiantes universitarios no ven claro la nueva ley de trabajo para los jóvenes. Pero, hay que escuchar a todos los jóvenes de los barrios deprimidos, en algunas entrevistas apreciaban cosas buenas en esta ley. Por lo tanto extraña todavía más el apoyo de los sindicatos a los estudiantes. En este tema se me ve mi falta de información.
Y el presidente galo preocupado por la falta de influencia de su lengua materna. Chirac está enormemente ofendido con algunos de sus compatriotas que dan tan fácilmente la espalda a su lengua materna. Las lenguas cuando no son imposiciones políticas, son imposiciones económicas. Las lenguas que no tienen un imperativo económico o político detrás son como los seres vivos: nacen, crecen, con suerte se reproducen y mueren.


