Sin título
Seguimos viviendo en un mundo cruel. En nuestro nombre se hacen guerras y morimos porque algunos emplean nuestro nombre para hacer guerras.
Algunos tenemos las manos manchadas de sangre y es nuestra sangre la que corre por fuera y por dentro de nuestras venas.
Odio a los que declaran guerras.
Odio a los que masacran en nombre de grandes ideales.
Odio porque no sé cuantos siglos de historia no sirven para nada en manos de los que declaran guerras y tienen grandes ideales.
Me odio a mi mismo, porque a todos los que declaran guerras y tienen grandes ideales lo único que los callaría sería mi olvido y mi indiferencia. Pero no puedo. Y caigo en su trampa.
No hay esperanza, no hay futuro, siempre es lo mismo.
