Cuestiones personales
Estos días, finales de junio, son especiales para los Jefes de Estudio de los institutos de enseñanza media. Tensión, evaluaciones, alumnos con ganas de vaciones, colegas con más ganas de vacaciones y tú, que no llegas a ninguna parte, porque la cantidad de trabajo burocrático que tienes que sacar adelante no sale ni a tiros.
Los ordenadores, los programas de gestión, hasta el clima, menuda ola de calor estamos sufriendo, todo y todos se une para estresarte un poco más. Y llegas a desear, no tus vacaciones, que no llegarán hasta agosto, si no, que se vayan todos, que desaparezcan todos, para tomarte la vida con un poco más de calma y poco a poco ir cuadrando listas, hacer números de horas para el próximo año.
Ayer fue un día especialmente duro. 13 horas en el instituto, 37 grados en el ambiente, 3 botellas de 1 litro y medio fundidas.
Y ahora vienen las preguntas: ¿qué hago yo escribiendo en un blog? ¿por qué me someto a esta disciplina de querer sacar, casi todos los días un post? En realidad la pregunta esencial es ¿por qué existo yo en los blogs? ¿Qué hace un profe en un blog? No soy especialista en nada, no soy profesional en nada.
Todas estas preguntas llevan a que incumplan cualquier decágolo de buen blogger que pueda existir.
Pasados ya tres meses desde que me inicié, me doy cuenta de que estoy desarrollando uno de los blogs más caóticos que existen en este mundo “blogil”. No tengo un tema especial que lo caracterice, sino muchos. Por lo tanto los posibles lectores no saben si voy a seguir desarrollando un tema que vieron en un post y cuando vuelven, si es que lo hacen, se encuentran que ya no reconcocen el blog donde leyeron aquel post que les llamó la atención.
Normalmente, mi sistema de trabajo es escribir sobre un tema y luego ver qué se ha dicho sobre el tema en otros. Por lo tanto, tengo que escribir algún comentario en algún que otro blog para que no se me malinterprete achacandome que he copiado.
Tengo algunos temas tabú, no porque me haya impuesto una restricción, sino porque siento especial inquina parecer o que me tomen por periodista, especialista sabe lo todo, critico negativo de todo lo que hacen los demás, cínico ante todo sin mojarme en nada, etc…
En realidad me gustaría escribir en varios idiomas, para que no se me identificara con ninguno.
