Crei que ya había superado la etapa principiante, pero sigo insistiendo en ella.
Juglar en Un día en la blogosfera del 29/05/05 me ha dado la idea de seguir mis pasos hasta la blogosfera. No los voy a describir porque no tengo la soltura de pjorge, porque para ello se nace. Lo que si quería era describir unas cuantas frustraciones y otros tantos amores sobre este mundo de pantalla plana.
Frustraciones, porque crei que esto era llegar y besar el santo, en este caso el santo me consideraba yo mismo. Pero no ha sido así. Escribir supone mucho trabajo y tiempo. ¿Cuántas horas pasan todos estos blogger que escriben dirariamente ante el ordenata? Yo me consideraba que me pasaba horas y horas ante la pantalla y sino que se lo pregunten a mi familia. Pero todo eso no basta. Lo único a lo que llego en conclusión es que cada vez sé menos de lo que quería saber, que me da verguenza dar una opinión ante blogs y personas que llevan tantos artículos, tantos comentarios, tantas visitas a sus espaldas. Y creo que la mejor decisión es el silencio.
Otra frustración es que crees tener una idea que puede funcionar, que estás diciendo algo interesante, pero te das cuenta que muchos ya han dicho cosas más interesantes que tú. Y la pena es que cuando lo descubres ya has escrito tus chorradas.
Luego llegan los temas que tratas que no interesan a casi nadie. Yo al principio crei que era que no me sabía anunciar, vender en los sitios apropiados, procuré aprender, pero sigo sin aumentar mi ranking. Total, que ahora me encuentro en la situación de que mi blog va a ir creciendo, semana, tras semana y que vaya definiendo poco a poco. El próximo año, por estas fechas haré otro examen de esta situación a ver si hemos cambiado algo.
Gracias pantallita mágica por escucharme, gracias por dejarme ver tus colores y no confundirlos con tus pixels.